viernes, 21 de septiembre de 2012

Fred W. Franz nos habla del actual Cuerpo Gobernante

Frederick W. Franz (el profeta falluto)

El B.O.E.: La Atalaya 15 de mayo de 1984
La generación de 1914, R.I.P.

Estimados camaradas sufridores impenitentes de las profecías fallutas watchtowerianas:

Nuestro intrépido reportero apóstata, K19, se ha desplazado al más allá para entrevistar a nuestro políglota sin parangón y erudito sin equiparación, la pluma de la confesión religiosa desde la muerte de Joseph F. Rutherford (Pepe el de la Toga), a Frederick W. Franz.  Él, es el padre de: la Biblia de los testigos de Jehová ( la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras), de todos los libros proféticos que nos revelaban a los mortales las "cosas profundas de Dios", infinidad de artículos en el buque insignia de las publicaciones de la entidad religiosa La Atalaya, el único dotado del don de la profecía durante la mayor parte del siglo XX, el depositario de la verdad divina de la muerte, el receptor en exclusiva de la luz Shekhiná.  En definitiva, en la práctica, ha sido la única Voz de Dios en la Tierra..., ¡a pesar del resto de miembros del Cuerpo Gobernante que le hacían la ola!  Muchos testigos de Jehová, creemos que nos hemos quedado sin luz espiritual desde su fallecimiento.  Pensamos que los actuales miembros del Cuerpo Gobernante en lo único que están especializados es en vivir a cuerpo de rey mientras llega el fin del mundo prometido.

Para esta entrevista, hemos recibido unas preguntas de lectores habituales de este blog, desde toda la geografía española.  Lamentamos no poder incluirlas todas, pero el hermano Franz ha prometido contestar todas las posibles con el fin de erradicar la muy enraizada apostasía en la Península Ibérica.  Él cree que, lo que la otrora reserva espiritual de Occidente, se ha convertido en la Meca de la apostasía mundial. Y, como primicia mundial, nos revela la parte de su testamento que no se cumplió..., ¿dónde quiso que le enterraran y por qué?  ¡Todo esto y mucho más nos revelará el insigne maestro del copiar y pegar!  ¡Va por ustedes!

K19: ¡Buenos días, Federico!  ¿Es agradable tu estancia aquí en los cielos?

Franz: ¡Buenos días!  No me puedo quejar..., ¡aquí sigo en mi línea y no pego un palo al agua!  Aunque estoy cansado de enviar solicitudes para que me cambien de pabellón..., ¡me tienen recluido en el de los profetas fallutos y timadores de todo tipo!

K19: Observo que tienes varios bolígrafos en el bolsillo de tu chaleco, por encima de un pañuelo, ¿hay alguna razón teológica de peso para saltarte una norma de etiqueta tan elemental? ¡Parece que luces los bolígrafos a modo de condecoración militar!

F: Siempre he intentado vender una imagen de erudito, de persona ocupadísima en las revelaciones divinas y las cosas profundas de Dios.  Estaba listo por si la luz Shekhiná se me aparecía en cualquier momento del día o de la noche para revelarme una nueva verdad espiritual..., ¡tenía algún bolígrafo de repuesto, por si fallaba el primero!  Había que estar preparado para apuntar la revelación con sus puntos y sus comas.  En muchas ocasiones, estas revelaciones divinas que recibía, eran sumamente largas..., ¡y necesitaba en bolígrafo de repuesto!  ¡Por si las moscas!  Además, el resto de compañeros quedaban impresionados por el resplandor de estos bolígrafos y pensaban para sus adentros: "Jolín, el hermano Franz nunca descansa, siempre está tomando apuntes de lo que le llega directamente del cielo.  ¡Qué privilegio tan inmenso el que tiene; alimentar a la casa de la fe a su debido tiempo!".  Confieso que me gustaba la admiración que me profesaban los indocumentados académicos.  Sí.  ¡Era el tuerto en el país de lo ciegos!

K19: Amacio  --un exbetelita ajalvireño--, te hace la siguiente pregunta: "¿Por qué razón no se puso, ni se ponen, las cualificaciones académicas de los traductores de la Traducción del Nuevo de las Santas Escrituras?  Y, ¿por qué se mencionan traductores (en plural) cuando el traductor fuiste tú? ¿Modestia cristiana?  ¿Humildad, tal vez?".

F: Primero, en seguida me di cuenta que, para poder sustentar nuestros increíbles despropósitos teológicos y proféticos, necesitábamos una traducción trucada de la Biblia.  Las que habían en el mercado, realizadas por eruditos de verdad, no nos valían, ¡al revés, nos eran un estorbo!  Nosotros, como los jemeres rojos camboyanos, necesitábamos partir de nuestro particular año cero teológico..., ¡rompiendo con todo lo anterior que nos suponía un lastre para nuestros propósitos de adoctrinamiento!  Dicho esto, sobre la cualificaciones académicas del Comité de la Traducción del Nuevo Mundo, no podíamos reseñar ninguna, porque ninguno tenía nada que reseñar.  De este Comité, los únicos que habíamos pisado una universidad, fuimos Albert D. Schroeder (tres años de ingeniería mecánica,  y un servidor, ¡que no acabé el primer año de Artes Liberales, en la Universidad de Cincinnati!  El resto de miembros de dicho Comité: Nathan H. Knorr, Milton G. Henschel, Karl Klein, George D. Gangas..., ¡tenían todos menos papeles que un conejo de monte! http://johnhenrykurtz.blogspot.com.es/2011/02/entrevista-en-el-mas-alla-juan-kurtz-y.html  http://www.freeminds.org/index.php?option=com_content&view=article&id=1010:los-traductores-de-la-traduccion-del-nuevo-mundo&catid=126:espanol&Itemid=692  http://www.gbasesores.com/articulos/tnm.htm

K19: Tú estudiaste en la universidad de Cincinati..., sin graduarte. El ex testigo de Jehová, Paul Blizard, ha colgado tus notas de la universidad..., ¡y no se puede decir que fueses un megacrack! ¿Qué tienes que decir al respecto? http://www.watchthetower.net/transcript1.html  http://www.watchthetower.net/transcript2.html  http://watchthetower.net/fred2.html

F: ¡Pues que Paul me ha dejado con el culo al aire! ¡Qué quieres que diga! Menos mal que la tropa indocta que puso fe ciega en mí, no sabía todo esto. ¡Que me quiten lo 'bailao'!  Yo me vendí como se vende un producto..., ¡y triunfé!  Tengo el honor de ser el padre de una traducción trucada de la Biblia que, para este año de 2012, se ha traducido completa o en parte en 108 idiomas e impreso 174 millones de ejemplares.  ¡Nadie jamás hizo tanto con tan poco...!

K19: Alonso, un anciano del centro peninsular, te pregunta: "¿Veré yo el cumplimiento del fin del mundo durante la existencia de la generación de 1914?".  

F: ¡Vamos a ver!  El problema radica, no en la duración de la generación de 1914, sino: ¿cuántos años puede esperar el ancianete Alonso, le venida del fin del mundo?  Me explico: la duración de la generación de 1914 ya está resuelta con la explicación del traslape que acaban de parir mis compañeros del Cuerpo Gobernante.  Con el traslape, nos vienen a decir que, la generación de 1914 se irá traslapando con la siguiente generación y, así sucesivamente..., eternamente, ¡hasta que llegue el fin del mundo!  La generación de 1914, la hemos convertido en una elástica y eterna, por parte de birlibirloque.  Durará todo el tiempo que sea necesario.  Yo, cambiaría la pregunta de Alonso I de Castilla (el Cándido), por la siguiente: ¿en qué año  --siglo arriba o abajo--  está previsto que llegue el fin del mundo prometido?  ¡O, mejor!  ¿En qué siglo está previsto que llegue el fin del mundo prometido por la Watchtower...?  ¿Se puede dilatar el fin del mundo watchtoweriano..., otros 100 años?  El problema lo tiene Alonso, y todos los pardillos integrales, porque la duración de su vida está limitada.

K19: Entonces, ¿lo de la generación de 1914 ha sido un fiasco total...?

F: ¡Total e integral!  Pero, ¡no se puede decir que no nos haya dado unos buenos dividendos económicos!  La inminencia de un fin del mundo siempre ha sido muy rentable.  El personal quiere "garantizarse" un billete para el Nuevo Orden de Watchtowerlandia.  Cuando tú le ofreces al ingenuo de turno; la vida eterna en juventud, rodeado de unas condiciones paradisíacas..., ¿crees que te dirán que no lo desean?  ¡Cuanto más desesperada, cuantos más problemas tenga la gente..., más se agarran a un clavo ardiendo!

K19: Conchi, una hermana de Alcalá de Henares (Madrid), te pregunta: "¿Qué paso realmente en el 1975?  ¿Por qué no vino el prometido fin del mundo, en aras del cual, muchísimos Testigos abandonaron sus empleos fijos, sus estudios académicos e incluso sus viviendas, ante el inminente cataclismo mundial?".

F: Ahora que estoy aquí, en los cielos, y no podéis cortarme el pelo al cero, ¡diré la verdad!  Yo me había calentado la cabeza, leyendo las obras de Charles Taze Russell, primero, y después, las de Joseph Franklin Rutherford.  Lo que más impactó mi mente juvenil, fue la lectura de los cálculos cronológicos de Russell basándose en las medidas de la gran pirámide de Keops.  A partir de ahí, nuestro movimiento necesitó para funcionar y recaudar el  dinero una fecha de fin del mundo más o menos próxima, ¡tan próxima que pudiera meter el miedo en el cuerpo al pardillo integral que pudiera leer nuestras publicaciones!  Habíamos constatado que, nuestro movimiento religioso aumentaba la ventas de nuestras publicaciones exponencialmente a la cercanía de ese fin del mundo.  ¡Todo el mundo quería asegurarse la salvación ante un inminente cataclismo mundial y, consecuentemente, estaría dispuesto a sacrificar todo..., por un pasaporte teocrático a la vida eterna!  Los timos siempre han funcionado en la historia de la humanidad, ¡incluso en la actualidad!  Por este motivo, las fechas se han ido sucediendo y "arrancando" como las hojas de un calendario: 1874, 1910, 1914, 1918, 1925.  Después del fiasco de todas estas fechas donde habíamos predicho un inminente fin del mundo, el personal quedó un poco tocado y decidimos meter el miedo a la gente con un inminente fin del mundo, a la vuelta de la esquina..., ¡pero sin dar oficialmente una fecha concreta! Esto mantuvo en vilo a los pardillos integrales por un par de décadas.  Entonces, un servidor se anima y durante la década de los 60 y principios de los 70, señalo específicamente al año 1975 como la fecha límite para el fin del mundo.  La parroquia se tragó el anzuelo y provocó un zafarrancho de combate a nivel mundial dentro del ámbito de nuestro grupo religioso.  Un frenesí incontrolable por salvarnos a nosotros mismos y a todos nuestros seres queridos.  Los jóvenes dejaban sus estudios académicos, los adultos empleos fijos, novios postergando o la boda o y matrimonios el tener descendencia, familias que vendieron sus viviendas y se marcharon a la aventura de predicar el inminente fin del mundo..., ¡aquello fue el disloque!  ¡Nada podía haber más urgente ni vital que el vender nuestras publicaciones con la fecha del fin del mundo y el correspondiente manual de supervivencia...!  

¡Claro!  La fiebre duró hasta que llegó 1975 y pasó..., como pasan las estaciones del año.  El desencanto se apoderó de muchísimos Testigos, lo que pasa es que no podían quejarse ni en privado ni en público, porque si no, los tildábamos de apóstatas y los expulsábamos de la congregación..., ¡tuvieron que comulgar con piedras de molino!  Los del Cuerpo Gobernante lo teníamos todo atado y bien atado.  El creyente y apoquinante sin fin, no le quedaba otra que tragar y tragar..., ¡y sin rechistar! http://en.wikipedia.org/wiki/Eschatology_of_Jehovah%27s_Witnesses

La gente que entró y la cantidad de dinero que conseguimos con la venta de todas las publicaciones fue un disparate..., ¡una fecha de un fin del mundo, siempre ha sido muy rentable, económicamente hablando!  Por lo menos, los dirigentes, ingresábamos tanto dinero que no sabíamos dónde invertirlo.  La bendición de Dios se manifestó claramente y convino en que: era mejor que unos muchos se sacrificaran económicamente en aras de unos pocos... vividores.  Por eso, ¡de ninguna manera podemos decir que aquello fue un fracaso total! El Cuerpo Gobernante, hizo el agosto.

K19: Las malas lenguas dicen que tu profecía sobre el fin del mundo en el 1975, vino como consecuencia de un regalo de un hermano mexicano, que te ofreció un baúl repleto de peyote.  Y, está documentado que, nuestro insigne Joseph Franklin Rutherford, se inspiraba para escribir sus profecías, en las botellas de güisqui canadiense de la mejor calidad.  ¿Crees que puede haber una relación directa entre el consumo de ciertos tipos de sustancias y la revelación de profecías a su debido tiempo?

F: ¡Jolín, macho, cómo me atacas...!  ¡No te puedo negar que bajo los efectos de un delirium tremens, junto con una fiebre altísima, puedas ver cómo las puertas de los cielos se abren de par en par y veas bajar a los mismísimos ángeles con un rollo profético que revelarte...!  Si esto te pasa en tu domicilio, y eres un particular, ¡tu mujer te lleva al psiquiátrico!  Pero, si el que lo padece, es el dirigente máximo de una confesión religiosa..., ¡eso es una revelación divina como un castillo de grande! ¿Lo pillas...?

K19: Desde Granada, un padre de familia, te dice: "Echo de menos, en el Estudio del Libro, los libros de texto del hermano Franz, como: El misterio terminado, ¡Babilonia la Grande ha caído!, El hombre al umbral de ser salvo de la angustia mundial, El paraíso restaurado a la humanidad por la teocracia, Cosas en la cuales es imposible que Dios mienta, etc., etc., etc.  Ahora los pocos libros que se estudian parecen tener un contenido light, descafeinados, insulsos.  Se nota que los nuevos miembros del Cuerpo Gobernante carecen de revelaciones divinas como las que recibía el hermano Franz, que era quien nos revelaba las cosas profundas de Dios.  Ahora, los del Governing Body Bank nos revelan sólo las cosas superficiales de Dios y, además, nos trincan la pasta.  ¿A qué se debe esta falta de ideas, o revelaciones, y este amor desmesurado por el dinero?

F: ¡Menuda preguntita...!  No es por dármelas de erudito, pero, es cierto que con mi ausencia terrenal, éstos nuevos dirigentes sólo se ocupan de trincar la pasta y especular en bolsa..., ¡poca teología profunda!  Escriben lo justito, haciendo un refrito con mi legado teológico de copiar y pegar.  Todo eso es infumable.  Soso, sin sal y no consiguen meter el miedo en el cuerpo al apoquinante neto.

La razón fundamental de la revelación divina dirigida a la humanidad a través de nosotros, no es otra que la de despertar en los hermanos el sentido de urgencia ante un inminente fin del mundo creíble.  Esto, a su vez, provocará que los cándidos se esfuercen por donarnos el dinero que necesitamos los ungidos aquí en la Tierra durante nuestra estancia temporal y terrenal; si hemos de vivir como reyes en los cielos, ¿por qué no empezamos aquí y ahora por vivir como reyes sobre la Tierra?

El objetivo final de la teología, debe ser el colocar las anteojeras watchtowerianas en el pardillo integral ibérico y allende los mares, para que relegue sus legítimos objetivos personales y familiares a un segundo o tercer plano, y dar prioridad absoluta al adelanto de los intereses del Reino..., ¡que no es otra cosa que los intereses económicos de la entidad religiosa!  Si la peña no tiene miedo a un inminente fin del mundo, se distrae del objetivo primordial, y se dedica a atender las necesidades personales y familiares..., ¡con la consiguiente caída libre en la cantidad de dinero que puede recoger la confesión religiosa en las alcancías que tenemos en todo Salón del Reino!  En resumen: sin fin del mundo y sin miedo a este..., ¡no hay donativos y el personal se escaquea!  Sí, en el Salón de Reino se dan mucho golpe de pecho, pero, a la hora de la verdad..., ¡no echan billeticos en el caja de contribuciones!

Y esta es la clave en el retraimiento general del populacho al no echar dinero en la alcancía del Salón del Reino, y como consecuencia, el acuífero que suministra el agua al monstruo de la Watchtower..., ¡se está secando!  Esa es la crisis que están padeciendo: primero una crisis de ideas teológicas y, subsiguientemente, una crisis económica.

K19:  Mª Carmen, una hermana en el tiempo completo, pregunta: "¿Cómo definirías a los actuales componentes del Cuerpo Gobernante?  ¿Son las personas idóneas para ocupar ese puesto de responsabilidad?  ¿Son seleccionados por el Espíritu Santo..., o por haber sido los pelotas mayores del reino...?".

F: Si soy sincero, te diré que el listón se ha bajado mucho para opositar a una vacante al Cuerpo Gobernante.  Los que lo componen en el presente..., ¡no valen ni para estar escondidos!  ¡La única luz que tienen, es la del día!  Si los juntamos a todos, no somos capaces ni de sacar una junta digna para llevar una comunidad de vecinos a buen puerto.  El currículum académico está más blanco que las nieves perpetuas del Kilimanjaro.   Por lo tanto, me remito a lo de antes: tienen menos papeles académicos que un conejo de monte.  Con esto como bagaje..., ¡pues tenemos lo que nos merecemos!  Con esto, creo que contesto las dos primeras preguntas.

Sobre el proceso de selección, si dejamos a un lado lo de ser pelota mayor del reino, el otro requisito sería el haber formateado tu mente hasta dejarla blanca como el nácar, donde se puedan imprimir única y exclusivamente las sucesivas directrices cambiantes de la Organización.  Equivaldría como a renunciar a la lógica y la razón.  Eliminar cualquier tentación de pensar uno por sí mismo, o tener ideas propias.

K19: ¿Y..., el Espíritu Santo, qué...?

F: "Ni está, ni se le espera", que diría Sabino Fernández Campo.  ¡Un camelo!

K19: Toda una larga vida de soltería, ¿cómo te aliviabas de tu tensión sexual?  ¿Oración a destajo?  ¿Reflexión profética constante...?  ¿Flexiones como Aznar...? ¿Qué consejo darías al resto de los hermanos que están cayendo en este pecado de la masturbación que condena el Cuerpo Gobernante?  ¿Cómo te las apañabas tú, cuando te venía el deseo de tener un hembra...?  ¿No sé si me explico bien?

F: Que cada palo aguante su vela.  O, que cada uno cargue con su maleta...  No comment!

K19:  Se especula que dejaste un testamento donde indicabas dónde querías ser enterrado y por qué.  ¡Pero no se respetó tu voluntad!  ¿Nos puedes aclarar este malentendido, si lo hay?

F:  Francamente, por un lado,  tenía envidia sana de Charles Taze Russell.  Él se mandó construir una pirámide funeraria donde quedaría inmortalizado para la posteridad.  Y, por el otro lado, no quería pasar por el vía crucis de Rutherford cuando falleció, con el trasiego del cuerpo que ya cantaba por soleares, no pudiendo ser enterrado en el mausoleo que se estaba preparando en la Casa de los Príncipes (Beth Sarim)..., ¡para acabar siendo enterrado con nocturnidad y alevosía en el suelo del garaje de esa propiedad! http://en.wikipedia.org/wiki/Charles_Taze_Russell  http://johnhenrykurtz.blogspot.com.es/2009/08/donde-esta-enterrado-joseph-f.html

Siempre que iba a mi amada España a dar el discurso del "Pajarero" (Salmos 91), nunca dejaba de visitar: la catedral de Toledo, Aranjuez y el Valle de los Caídos.  Fue allí, cuando recibí como un rayo de luz que provenía del cielo y me cegó, y una voz que clamaba:
--¡Federico!  ¡Federico!  ¡Federico el Políglota!
-- Soy ése. ¿Quién me llama y qué es lo que desea?-- contesté.
--No tengas miedo.  No te voy a pedir responsabilidades por fallar en tus profecías más que una escopeta de feria. Tu inmensa labor en el campo de la erudición bíblica con tus dos horas de griego bíblico debajo del brazo y tu desgaste intelectual en el profetizar falluto, no pueden caer en saco roto--, dijo la voz celestial.
--¡Jolín!  Me había entrado el canguelo en el cuerpo.  Por un momento he llegado a pesar que tal vez existía Dios... --, respondí.
--Tu hora se aproxima.  La generación de 1914, ya hace más de un lustro que caducó.  El cielo te llama...
-- ¿El cielo?, ¿el cielo de arriba?, ¿no puede esperar?  ¡Es que me falta actualizar por enésima vez el libro Apocalípsis...!, le espeté.
--¡Olvídate del libro Apocalípsis...!  Por mucho que te esfuerces, ¡eso no tiene arreglo!  Además, ¡ya has escrito bastante!  Tu legado llega hasta los mismísimos cielos..., ¡eso es infumable!  La has liado parda: nos hemos quedado sin rey del norte..., ¡que eso sí que tiene guasa!-- contestó la voz que venía de la nube.
--¡Un fallo lo tiene cualquiera!-- me defendí.
--¡Déjate de monsergas! Hemos encontrado un sitio digno y monumental para ti..., ¡mejor que la pirámide de Russell!
--¡No me digas...!, respondí como emoción contenida.
--Sí.  Tendrás que escribir en tu testamento que deseas ser enterrado en la abadía benedictina del Valle de los Caídos: a los pies de los tapices del libro del Apocalípsis..., ¡que tanto te inspiraron para escribir!-- dijo la voz celestial.
--¡No jodas...!  ¡Perdón..., se me ha escapado un taco!  ¡En Babilonia la Grande...!  Quiero decir: ¿me querrán enterrar allí..., entre tanto docto..., y yo sin estudios conocidos...?  Y, ¿qué dirán los hermanos españoles que me oyeron despotricar de la religión católica...?  ¿No puede ser en otro lugar más célebre?-- supliqué.
--¡Bueno!  Tenemos un nicho vacante junto a Rutherford...
--¡Ni de coña!  Me quedo en el Valle de los Caídos...  ¡Con Rutherford..., en el suelo del garaje..., paso!  ¡Mal fario!  Además, ¡debe heder!-- repliqué.
--¡Nada! ¡Nada!  ¿Tú no sabes que con la cantidad de alcohol etílico que tenía en su cuerpo, está conservado como si fuera en formol?-- dijo la voz entre las nubes.
--Ya.  Sí.  Puede ser.  ¡Desde luego alcohol no le faltaba en el cuerpo...!  Pero, no.  Prefiero el Valle de los Caídos..., ¡es más monumental!  Además, los hermanos de todo el mundo podrán venir de peregrinación a mi tumba y esto servir como un testimonio a todas las naciones--  alegué.
-- Dicho y hecho.  Tu deseo te ha sido concedido.  Tienes el plácet celestial.  Ahora, escribe como un hombre capacitado todas estas cosas en tu testamento para que se pueda cumplir tu voluntad.  Amén y amén..., ¡y otra vez amén, por si acaso! 
Entonces, me desperté y me levanté del frío suelo.  Un miembro del Comité de Sucursal que estaba a mi lado, me ayudó a incorporarme y me preguntó:
-- ¿Te encuentras bien, presidente Franz? 
-- ¡Creo que sí!  Me ha entrado la pájara...-- le respondí.
-- (Se persigna) ¡Creí que habías entrado en trance espiritual...!  ¡Ya sabes...!  Como tú recibes las revelaciones divinas de la muerte en cualquier lugar..., por extraño que pueda ser este...
--  ¿Te has persignado?-- le pregunté inquisitorialmente.
-- ¿Yo?  ¡Que va...!  Te habrá parecido a ti.  Me he sacudido un poco de polvo que tenía a ambos lados de la americana-- replicó el del Comité.
-- ¡No me falles, Eduardo!  Y no me mientas.  ¡Te visto claramente que te persignabas...!  Eso te puede costar el puesto..., ¡cuidadín, cuidadín!-- le advertí.
Y, en resumidas cuentas.  Así acabó todo. Lo que pasó después, es de todos conocido.  Éstos descastados de Brooklyn, pasaron de mis deseos póstumos como de trabajar a pico y pala.  Decían que aquello podía costar un pastizal y que, estaba por medio el pedir un favor al Vaticano..., ¡con lo que hemos despotricado de ellos...!

K19: ¡Bueno, Federico!  Te has portado como un hombre y has iluminado a la casa de la fe, desde el más allá.  Nunca olvidaremos lo que tanto tú, como tus enseñanzas, han supuesto en nuestras vidas..., ¡especialmente los que dejaron todo por lo de 1975!  Ellos siempre se acuerdan con cariño de ti.  ¡Ay, ay!  ¡Aquellos Estudios del Libro, con las profecías ininteligibles..., interminables...!  ¿Quién los puede olvidar...?

F:  Entiendo vuestra nostalgia.  Me gustaría expresar un deseo: que algún publicador pusiese música rapera a mi discurso del Pajarero..., ¡me molaría mazo!

K19:  Nunca se sabe.  La apostasía está muy ocurrente últimamente y, a lo mejor, alguno se anima y te complace.  ¿Nos fundimos en un abrazo de amor fraternal?

F: ¡Venga ese abrazo de un camarada apóstata!

K19:  Antes de marcharme, quería dejarte un recado: ¡Saludos de tu sobrino Raymond...!

Fin de la entrevista apóstata en el más allá, para los del más acá.